Menos es Más

Cuando los compositores sienten que su pieza no funciona, a menudo añaden más y más sonidos. ¿Pero esto es necesario? ¿Qué pasa si la pieza requiere más espacio y menos sonidos?

A veces quitar los sonidos puede ser una mejor opción composicional. De esta manera solo las mejore ideas se quedarán en la obra.

¿Cuánto es demasiado?

Saber cuantos sonidos deberías tener en una pieza puede ser una tarea difícil medir. Esto tiene que ver con las ideas de timbre, densidad, y (des)orden.

A veces es deseado tener una colección grande de sonidos.

Muchos sonidos mezclan juntos

En este extracto hay una intención definida de crear una masa sonora densa y altamente caótica a partir de muchas capas de materiales gestuales.

Pero como ya discutimos cuando investigamos el silencio, las situaciones contratantes pueden enfatizar el impacto de los eventos significativos y hacerlos más impresionantes.

Un silencio antes o después de los sonidos ayudará que estos se destaquen.

El espacio permite que los sonidos se destaquen.

En este extracto, los sonidos son seguidos por silencios. Esto hace que los sonidos destaquen. Los sonidos en el ejemplo anterior se pierden en una multitud de sonidos.

El Cambio y la Inmovilidad

Paradójicamente, si muchas cosas están pasando todo el tiempo, muy pronto la música se vuelve aburrida. Aunque muchas cosas estén ocurriendo, esto se convierte en un estado normal y nuestros cerebros empiezan a ignorar toda esa actividad.

Nuestros cerebros son diseñados para notar cambios y diferencias, se adaptan a no poner atención o a desconectar cualquier cosa constante.

Por ejemplo: piensa que vas a visitar a alguien que vive cerca de las vías del tren. Al principio estarás muy consciente de todo el ruido y del tráfico de las vías, pero gradualmente tus oídos se ajustarán a esa constante y ya no pondrás atención al sonido.

Esta es la manera en la que funciona nuestro cerebro, no podemos cambiarla ahora mismo, de un día al otro. Pero podemos utilizar esta característica a nuestro favor para crear música con sonidos.

Consejo de Composición

Cómo exploramos anteriormente, las texturas a menudo dan la impresión de inmovilidad mientras los gestos crean la impresión de un movimiento claro hacia adelante.

Pero, si tienes demasiados gestos en un espacio pequeño, al final crearás una textura (escucha otra vez al ejemplo de arriba cuando hay muchas grabaciones de voz que se combinan).

El Contraste en la Composición

En la música, el aumento o la disminución del contraste puede ser un recurso muy poderoso. Puedes utilizarlo como una idea para estructurar las piezas o también para crear gestos en pequeña escala.

El cambio entre diferentes momentos es la base del flujo dramático de una pieza y por lo tanto es una técnica muy importante para hacer que el oyente experimente la narrativa de la obra.

Así que, puede ser tan importante:

  • Remover los sonidos
  • Bajar el volumen de los sonidos
  • Utilizar los filtros y remover porciones de los sonidos

como agregar nuevos sonidos en la pieza.

El Minimalismo como una Guía

Las ideas del Minimalismo pueden ser muy útiles para tomar el control de una pieza. El Minimalismo puede ayudarnos a crear obras que exploren y desarrollen nuestras ideas composiciones en todo su potencial.

Al desarrollar y explorar pocas ideas, es posible crear una pieza coherente. Las obras que constantemente introducen nuevas ideas se vuelven confusas y aburridas. El cambio constante se vuelve estático y crea un patrón monótono.

“Enfocarte en una idea buena es mucho mejor que utilizar una colección de muchas ideas mediocres”

Consejo de Composición

Poner límites simples pueden ayudarte a clarificar tu proceso de composición y alentarte a desarrollar tus ideas y materiales a su máximo potencial.

  • Limítate a utilizar un número fijo de sonidos originales.
  • Limítate a utilizar pocos tipos de manipulación/proceso.
  • Crear una pieza que solo utilice los sonidos de una ubicación o una actividad específica
  • Enfócate y desarrolla una idea sencilla.